Siéntate, forastero. Corta la baraja con la izquierda.
Incienso de canela, un búho disecado
Una lámpara verde sobre un mantel bordado
Volteó la primera: una torre en llamas
Volteó la segunda: un ahorcado sin ramas
¿Qué ves, gitana? Dímelo ya
Tus ojos de ámbar saben la verdad
Luna menguante, humo y marfil
Mi destino cabe en tu mano gentil
Me habló de una llave perdida en Sevilla
De un hombre de sombrero y una carta amarilla
Me cobró una moneda de plata antigua
Y desapareció dejando la puerta contigua
¿Qué ves, gitana? Dímelo ya
Tus ojos de ámbar saben la verdad
Luna menguante, humo y marfil
Mi destino cabe en tu mano gentil