Era negro como la noche sin luna
Y corría más rápido que el viento del norte
Mi padre lo domó con paciencia y ternura
Y le puso por nombre Lucero del Monte
Juntos cruzaron la sierra y el río
Llevaron el ganado en tiempo de sequía
Cuando la fiebre casi se lo lleva
Mi padre velaba de noche y de día
Ya los dos descansan bajo el mismo encino
Galopa, Lucero, por el cielo abierto
Lleva a mi viejo por el camino eterno
Que yo en la tierra sigo su huella
Con su sombrero y con su estrella
Galopa, Lucero... galopa